Lemoon's Painting CSLB #1120008

El color en una casa de concepto abierto

Por Lemoon's Painting

En una casa de concepto abierto, escoja un color principal para las paredes de los espacios conectados y cambie de color solo donde la arquitectura da un lugar limpio para terminar: una esquina interior, un vano, una viga o un cambio de altura del techo. Mantenga iguales las molduras, los techos y el brillo, y deje los colores de acento en paredes que se lean como superficie propia.

Una casa de concepto abierto cambia la pregunta que uno responde al escoger pintura. En una casa de cuartos separados, cada cuarto es una caja que se decide sola. En un concepto abierto, la sala, el comedor, la cocina y muchas veces la entrada son un solo espacio continuo, y casi cada pared se ve junto a todas las demás. Un color precioso en un cuarto cerrado puede verse desarticulado cuando termina de golpe a mitad de una línea de vista.

Muchas casas nuevas de Eastlake y Otay Ranch se construyeron así desde el principio, y bastantes casas de fraccionamiento más antiguas de Santee y de toda la ciudad de San Diego perdieron una o dos paredes en una remodelación, y quedaron con un espacio abierto que nunca se pensó para pintarse como uno solo.

¿Cómo se logra que el color fluya entre espacios conectados?

Escoja un color principal para las paredes que comparten el espacio abierto y deje que la arquitectura decida dónde empieza cualquier otro. Mantenga los techos de un color, las molduras de un color y el mismo brillo en todas las paredes del espacio. La variedad viene entonces de paredes que de verdad se leen como superficie propia, no de cambiar de color cada vez que cambia el uso del área.

Empiece desde donde usted se para

Antes de pensar en colores, recorra el espacio y fíjese qué se ve desde dónde. Párese en la puerta de entrada, en el fregadero, en el sillón y, si hay, arriba de la escalera. Cada uno de esos puntos tiene una línea de vista que abarca varias paredes a la vez. Las paredes que aparecen juntas desde los lugares donde más tiempo pasa son las que tienen que funcionar juntas.

Este ejercicio casi siempre muestra que las paredes de cocina, sala y comedor son una sola superficie para el ojo, aunque usted las piense como tres cuartos.

¿Dónde puede terminar un color?

La regla más importante en un concepto abierto: cambie de color solo donde hay una orilla natural.

Buenos lugares para terminar:

  • Una esquina interior, donde se juntan dos paredes y la línea queda nítida y en sombra.
  • La orilla de una puerta, un arco o un vano con marco.
  • Una viga, un plafón bajo o un cajillo que divide el techo.
  • Un cambio de altura del techo, como una sala con techo inclinado que se une a una cocina de techo plano.
  • El lado lejano de un pasillo que sale del espacio abierto.

Lugares que parecen un error:

  • Una esquina exterior, donde el cambio de color parece que se acabó la pintura.
  • A mitad de una pared lisa, sin ningún detalle que marque la línea.
  • El centro de una pared continua que va de la sala a la cocina.

Si una pared larga no tiene corte natural, se queda de un solo color. Muchas veces eso decide si un segundo color es posible o no.

Usar más de un color con acierto

Hay quien quiere un poco más de variedad que la de un solo color. Lo que suele funcionar:

  1. La misma familia de color, otra intensidad. Dos tonos de la misma tira comparten matiz de fondo, así que conviven tranquilos. El más oscuro va donde puede terminar en una orilla limpia.
  2. Una pared de acento que sea superficie propia. La pared de la chimenea, la pared detrás del comedor limitada por esquinas o una pared metida en un nicho. Si empieza y termina en esquinas interiores, se lee como intencional.
  3. La libertad, para los cuartos con puerta. Recámaras, estudio, medio baño o lavandería pueden tener su propio color, porque se ven de uno en uno.

La luz cambia dentro de un mismo espacio

Una sala larga en San Diego muchas veces recibe luz muy distinta en cada extremo: puertas corredizas al oeste con el sol cálido de la tarde sobre la sala, y una cocina bajo un plafón que casi no ve luz natural. Un mismo color puede verse cálido y luminoso de un lado y bastante más frío y gris del otro. Es normal, y no es motivo para cambiar de color a media pared. Sí es motivo para probar muestras en los dos lugares, en la mañana y al final de la tarde, antes de decidir.

La luz de la costa en una mañana gris de junio y la luz del interior en una tarde clara de Santee también cambian el mismo color de forma distinta, así que pruebe en la temporada y con la luz con la que más va a vivir.

Techos y molduras lo mantienen unido

En un concepto abierto, el techo suele ser una superficie continua sin dónde cambiar limpio. Manténgalo de un solo color y en un mate plano en todo el espacio. Las molduras, puertas y zoclos también deben ser de un color y un brillo en todo el espacio conectado; un blanco distinto en los zoclos de la cocina y en los de la sala se notará justo donde se encuentran.

El brillo, siempre parejo

El brillo es la decisión que más se pasa por alto, y luego no hay cómo esconderla. Si las paredes de la sala son mate y las de la cocina cáscara de huevo, la línea entre ellas puede verse con luz rasante aunque el color sea idéntico. Muchos escogen un solo acabado lavable para todo el espacio abierto, para que se lea como una sola superficie. Dunn-Edwards y Sherwin-Williams tienen líneas de interior mate y cáscara de huevo lavables que sirven igual en cocinas que en salas.

Que manden las cosas que no cambian

Los gabinetes, las cubiertas, un piso de loseta o de madera que corre por todo el espacio y una chimenea de piedra son los colores más grandes de un concepto abierto, y no van a cambiar. El color de la pared tiene que llevarse bien con todos a la vez, porque en un espacio abierto siempre se ven juntos.

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Preguntas frecuentes

¿Una casa de concepto abierto debe ser toda de un color?

Normalmente las paredes conectadas comparten un color principal, porque se ven juntas desde casi cualquier punto del espacio. Eso no quiere decir que toda la casa sea de un color. Los cuartos con puerta, como recámaras o un estudio, pueden tener el suyo, y una pared de acento funciona donde se lee como superficie aparte.

¿Dónde termino un color y empiezo otro?

En una esquina interior, la orilla de una puerta o un vano, una viga, un plafón bajo o un cambio de altura del techo. Son lugares que el ojo ya reconoce como límite. Terminar un color en una esquina exterior o a mitad de una pared lisa casi siempre parece un error, sobre todo visto desde el otro lado del cuarto.

¿Por qué el mismo color se ve distinto en cada extremo de la sala?

Porque la luz es distinta. Un espacio largo puede tener puertas corredizas al oeste en un extremo y una cocina sombreada en el otro, así que la misma pintura se ve cálida y luminosa en un lado y gris en el otro. Pruebe muestras en ambos extremos antes de decidir, y cuente con alguna diferencia escoja lo que escoja.

¿Los techos deben ser iguales en todo el espacio abierto?

Casi siempre, sí. Un techo continuo que cambia de color no tiene dónde terminar limpio, y la línea se verá arbitraria. Un solo color de techo, en mate plano, en todos los espacios conectados es lo que mantiene unido el concepto abierto mientras las paredes hacen el trabajo más interesante.

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