Lemoon's Painting CSLB #1120008

Cómo elegir un color de pintura

Por Lemoon's Painting

Para elegir un color que le siga gustando dentro de un año, mire el espacio a distintas horas del día, pruebe las muestras en la pared misma y no en una tarjeta, y póngalas junto a lo que no va a cambiar: pisos, cubiertas y tejas. Los colores cambian con la luz y con lo que tienen al lado.

Escoger el color es una de las partes más personales de pintar una casa. También es donde un poco de paciencia rinde más, porque el color es lo que usted va a ver todos los días durante años. Ebenezer tiene buen ojo para el color, y estos son los hábitos que ayudan a que el dueño de casa elija uno que le siga gustando mucho después de que se recojan las lonas.

Primero, fíjese en la luz

Un color cambia a lo largo del día. La misma pared puede verse cálida en el desayuno y fría a la hora de la cena, y un cuarto orientado hacia un lado nunca se verá igual que uno orientado hacia otro. Antes de decidir, mire el espacio en la mañana, al mediodía y en la noche, con las lámparas que de verdad usa encendidas.

San Diego le agrega su propio detalle. La neblina marina de las mañanas cerca de la costa aplana y enfría un color durante horas, mientras que una tarde tierra adentro puede volver ese mismo color cálido y brillante. Hay más sobre esto en cómo la luz de San Diego cambia un color.

Lea el subtono, no solo el color

Casi todos los problemas con el color no vienen del color que se eligió, sino del subtono que trae escondido. Un “blanco” puede tirar a amarillo, a rosa, a verde o a azul. Un “gris” puede tirar a cálido, hacia el beige, o a frío, hacia el azul. Un beige puede traer un rosa que solo aparece al lado de una moldura blanca.

El subtono se ve por comparación. Ponga su muestra junto a una hoja de papel blanco y luego junto a otras dos o tres muestras de la misma familia. La tendencia que no se notaba sola se vuelve evidente cuando tiene algo al lado. Escoja primero el subtono y después qué tan claro u oscuro.

Pruébelo en la pared, no solo en una tarjeta

Una tarjetita en la mano dice muy poco. Ponga la muestra en la pared misma, en más de un lugar, y viva con ella unos días. Es la manera más confiable de saber si le sigue gustando cuando se le pase la emoción.

Unas reglas hacen que la prueba valga la pena:

  1. Hágala grande. Pinte un cartón o un parche amplio, no una raya del ancho de la brocha.
  2. Dele dos manos. Una sola mano sobre un color viejo es una mezcla de los dos, no el color nuevo.
  3. Pruebe en más de una pared. La pared junto a la ventana y la de enfrente pueden parecer dos colores distintos.
  4. Aíslela. Una muestra pintada directo sobre el color viejo se ve influida por lo que la rodea. Un cartón blanco, o un parche con un borde blanco, da una lectura honesta.
  5. Espere a que seque. La pintura mojada se ve más oscura y más brillante de lo que va a quedar. Juzgue solo la muestra seca.

Piense en lo que no va a cambiar

Pisos, cubiertas, gabinetes, azulejo, piedra, tejas y los muebles grandes tienen su propio color, y la pintura nueva tiene que llevarse bien con ellos. Ponga la muestra justo al lado de esas cosas, porque no van a cambiar. Un gris que se veía limpio en la tarjeta puede verse sucio junto a un piso de roble cálido; un blanco cálido puede verse apagado al lado de un cuarzo blanco brillante.

Si se va a pintar alrededor de una cocina o un baño que se queda como está, empiece la búsqueda por la cubierta o el azulejo, no por el muestrario de pintura.

El color crece en cuatro paredes

Un color se ve más intenso en un cuarto entero que en la tarjeta, porque cada pared lo refleja sobre las demás. Los colores saturados pueden sentirse mucho más fuertes a escala completa. Si duda entre dos tonos vecinos de la misma tira, muchas veces el más claro es el que le va a gustar más una vez puesto. El brillo también influye: un acabado más brillante refleja más luz y hace que el mismo color se vea un poco más claro y más vivo que en mate.

Que los cuartos se hablen entre sí

En una casa de concepto abierto, o en cualquier lugar donde usted pueda pararse en un cuarto y ver el siguiente, los colores se ven juntos. No tienen que ser iguales, pero se ven más tranquilos si comparten subtono. Un enfoque que a muchos les funciona es un solo color de pared para las áreas comunes conectadas y más libertad en los cuartos con puerta: recámaras, un estudio, el medio baño. Los techos y las molduras amarran todo cuando se mantienen iguales de cuarto en cuarto.

Que el color diga algo del cuarto

Un color puede hacer que un cuarto se sienta tranquilo, cálido, acogedor o luminoso. Decida cómo quiere que se sienta y luego busque el color que lo logre, en lugar de partir de un color que le gustó en otra casa. Una recámara para descansar pide algo distinto que una cocina para despertar.

El exterior pide un poco más

Un color exterior tiene que verse bien con el vecindario, el jardín, el techo y la luz de afuera. Mírelo desde la calle, a pleno sol y en sombra. En gran parte del condado también hay una asociación de propietarios: en comunidades como Eastlake y Otay Ranch, el color exterior muchas veces tiene que salir de una paleta aprobada, o recibir la aprobación de la asociación, antes de abrir una sola cubeta. Revise primero las reglas de su HOA. La pintura exterior se planea justo alrededor de estas preguntas.

Pregúntele a quien lo va a pintar

Ebenezer platica los colores con cada cliente, y trabaja con Dunn-Edwards y Sherwin-Williams por el acabado que dan. Para él, la pintura es un arte, y escoger el color es donde ese arte empieza. Ya sea que llegue con un muestrario lleno de tarjetas marcadas o sin ninguna idea, la respuesta es la misma: Claro que se puede. El color se encuentra juntos, cuarto por cuarto, con la luz que su casa tiene de verdad.

Si quiere su opinión sobre sus cuartos, pida un presupuesto gratis y tenga a la mano las muestras con las que ha estado viviendo. También puede leer sobre la pintura interior, ver cómo va un trabajo de principio a fin o conocer cómo se ven estas decisiones de color en las casas de San Diego.

Preguntas frecuentes

¿De qué tamaño debe ser una muestra de pintura?

Más grande de lo que la mayoría imagina. Un cartón pintado del tamaño de un póster, con dos manos, dice mucho más que una tarjetita o un cuadrito. Le permite mover el color de una pared a otra y verlo a la escala en la que va a vivir.

¿Por qué el color se ve más oscuro en la pared que en la tarjeta?

Un color en cuatro paredes se refleja sobre sí mismo, así que se ve más fuerte y más profundo que en una tarjeta pequeña en la mano. Por eso mucha gente termina eligiendo un tono más claro en la misma tira que el que le gustó al principio.

¿Cada cuarto de la casa debe ser de un color distinto?

No es necesario. Los cuartos que se ven uno desde el otro suelen verse más tranquilos cuando sus colores comparten el mismo subtono o salen de la misma tira. Los cuartos aparte, como una recámara o un estudio, tienen más libertad para ir por su lado.

¿Ebenezer me puede ayudar a escoger los colores?

Sí. La conversación sobre el color es parte de todo trabajo de interiores. Él mira los cuartos, la luz y lo que se queda, escucha cómo quiere usted que se sienta el espacio y le dice con franqueza cómo es probable que se comporte en su casa el color que está considerando.

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El presupuesto es gratis. Él escucha lo que usted quiere y le explica los pasos.