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Pared de acento: cuándo funciona

Por Lemoon's Painting

Una pared de acento funciona cuando es una pared a la que la vista ya va, como la de la cabecera, la chimenea o el sillón, y cuando es un plano completo y sin interrupciones que termina en las esquinas interiores. Falla en paredes cortadas por puertas y ventanas. El color se corta en línea recta en el techo y las esquinas, y los tonos profundos necesitan manos extra para verse parejos.

Una sola pared en un color más profundo o más atrevido puede darle a un cuarto un centro que no tenía. También puede parecer un error: una franja de color en la pared equivocada, que termina donde no debe, con una orilla ondulada donde toca el techo. La diferencia se reduce a tres decisiones, qué pared, dónde termina el color y qué tan limpio se corta, y luego al cuidado extra que pide un color oscuro para verse parejo.

¿Cuándo funciona una pared de acento?

Funciona cuando refuerza algo que el cuarto ya está haciendo. Todo cuarto tiene una pared hacia donde se va la vista, porque es la que se tiene enfrente al entrar o porque los muebles están acomodados en torno a ella. Pintar esa pared con un color más fuerte confirma de qué se trata el cuarto. Pintar otra pared, una que solo se ve al salir, compite con ella.

Las mejores candidatas son:

  • La pared detrás de la cama. La pared de la cabecera es el eje de una recámara, y un color más profundo ahí hace que el cuarto se sienta recogido y tranquilo.
  • La pared de la chimenea. La chimenea ya es el centro; el color la enmarca.
  • La pared detrás del sillón o de la mesa del comedor, donde los muebles se recargan y la pared se vuelve fondo.
  • La pared del fondo de un cuarto largo y angosto. Un color más profundo en la pared corta del fondo parece acercarla, y eso puede darle mejores proporciones a un cuarto con forma de pasillo.

¿Cuándo no funciona?

Una pared de acento batalla en cualquier pared interrumpida. Una pared con una puerta, dos ventanas, un termostato y una rejilla de retorno es casi pura abertura; el color en lo que queda se ve parchado en lugar de intencional. También batalla en cuartos muy chicos, donde todas las paredes se ven al mismo tiempo, y en espacios abiertos donde no queda claro dónde termina un cuarto y empieza el otro. En un concepto abierto, el acento funciona mejor ligado a un elemento de la arquitectura, como una chimenea, un nicho o la pared de una escalera, que a un tramo cualquiera de tablaroca.

¿Dónde debe terminar el color?

En las esquinas interiores. Una esquina interior, donde dos paredes se juntan de frente, es una orilla natural, y un cambio de color ahí se ve como parte de la arquitectura. Una esquina exterior, la que sobresale hacia el cuarto, es un mal lugar para terminar, porque se ven los dos lados a la vez y el color parece acabarse en el aire.

Si la pared que usted quiere no tiene una esquina interior donde terminar, por ejemplo una pared que llega a un arco o que sigue hacia un pasillo, la orilla hay que planearla. A veces la solución es llevar el color alrededor de un elemento, como un nicho o un plafón, para que la orilla caiga en un lugar que tenga sentido.

¿Cómo se corta una línea limpia?

La línea en el techo y en las esquinas es lo que hace que una pared de acento se vea profesional o casera. Hay dos maneras de lograrla, y las dos piden pulso firme.

  1. Cortar a mano. Un pintor con experiencia y una buena brocha sesgada puede cortar a pulso una línea perfectamente recta a lo largo del techo o en una esquina, siguiendo la orilla real de la superficie y no una cinta que puede desviarse.
  2. Con cinta sellada. Donde se usa cinta, primero se sella su orilla con el color de la superficie que se protege, para que cualquier pintura que se cuele debajo sea del color que va ahí. Luego se aplica el color de acento, y la cinta se quita mientras la pintura todavía está un poco suave.

Las paredes con textura lo complican. Muchas casas de comunidades más nuevas como Eastlake y Otay Ranch y de los fraccionamientos de Santee tienen textura de cáscara de naranja o knockdown en las paredes, y la cinta no sella en la textura como lo hace en un tablaroca liso. En esas paredes, una línea limpia es casi pura destreza con la brocha.

El orden también importa. Primero se pinta el techo, luego las paredes de alrededor y al final la pared de acento, para que sus orillas se corten contra superficies ya terminadas.

Por qué los colores profundos piden más cuidado

Casi todas las paredes de acento son de colores profundos, y esos colores cuestan más trabajo para quedar parejos que los claros. Se preparan en bases transparentes que llevan mucho colorante y mucho menos del pigmento blanco que le da a la pintura su poder cubriente. En la práctica:

  • Muchas veces piden un primer entintado. Un primer teñido hacia el color final, con frecuencia un gris de la profundidad adecuada, le da al color una base uniforme y reduce las manos necesarias.
  • Muchas veces piden más de dos manos. Los rojos fuertes, los amarillos y algunos azules y verdes son los más tercos.
  • Delatan los traslapes. Un color oscuro aplicado por partes que secaron a destiempo muestra cada empalme. El rodillo se mantiene cargado y la pared se pinta de arriba abajo en secciones continuas.
  • Delatan los retoques. Retocar después una pared oscura casi nunca se funde; normalmente se repinta de esquina a esquina.

Los brillos bajos son los que más esconden en una pared oscura. Un color profundo en satinado o más brillante muestra cada textura de rodillo y cada golpe.

Escoger el color

El color de acento tiene que pertenecer al resto del cuarto: sacado de una tela, un tapete o un cuadro, o una versión más profunda del color principal de las paredes. Pruébelo en grande, en la pared misma, durante unos días. En cómo elegir un color de pintura están los hábitos que ayudan.

Platíquelo antes

Una pared de acento es un trabajo chico, y ningún trabajo es demasiado chico. Ebenezer revisa el cuarto con usted, le dice qué pared cree que va a funcionar y por qué, y le explica qué implica un color oscuro antes de empezar. ¿Quiere probar algo atrevido? Claro que se puede. Solo hay que planearlo.

Pida un presupuesto gratis, o lea más sobre la pintura interior y sobre pintar encima de un color oscuro, por si algún día quiere regresar a un tono claro.

Preguntas frecuentes

¿Qué pared debe ser la pared de acento?

Por lo general, la que se ve primero al entrar o aquella alrededor de la cual se acomoda el cuarto: detrás de la cabecera, la de la chimenea, la que está detrás del sillón o de la mesa del comedor. Debe ser una pared entera y sin cortes. Una pared con puerta, ventana y termostato rara vez convence como acento.

¿Dónde debe terminar el color de una pared de acento?

En las esquinas interiores, donde dos paredes se juntan una frente a otra, para que el cambio de color siga la arquitectura. Terminar el color en una esquina exterior, o a media pared, suele verse como un trabajo que se quedó sin acabar, salvo que sea un diseño planeado alrededor de algún elemento.

¿Una pared de acento necesita más manos de pintura?

Los colores profundos y saturados muchas veces sí. Los rojos intensos, los azules oscuros y los verdes profundos pueden necesitar un primer entintado y más de dos manos para verse sólidos y parejos, sobre todo encima de una pared clara. Esa mano extra es parte del tiempo que lleva un acento oscuro.

¿Puede ser el techo u otra superficie el acento?

Sí. Un techo más oscuro en el comedor, el fondo de unos libreros empotrados, el interior de la puerta principal o la pared de una escalera pueden servir de acento. Aplican los mismos principios: escoger una superficie a la que la vista ya va y darle una orilla limpia y bien pensada.

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